4 enero 2006.- Varias agencias de Naciones Unidas anunciaron hoy un incremento de sus labores de ayuda a los damnificados en Pakistán por el intenso terremoto de octubre pasado, a medida que bajan las temperaturas y se incrementan las nevadas.
un portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) informó que se reportan casos aislados de inundaciones y destrucción de tiendas de campaña por lluvias torrenciales y nevadas intensas.
El empeoramiento de las condiciones climáticas desde el sábado, que ha provocado una concentración de hasta cinco pulgadas de nieve en el norte de Pakistán, provocó la detención de los vuelos de helicópteros, así como deslizamientos de tierra y bloqueo de carreteras.
Morgan Morris, jefa de ACNUR en Muzaffarabad, la zona de Pakistán más azotada por el sismo, dijo que han contado con Organizaciones No Gubernamentales para ayudar a mejorar el drenaje en los campamentos que albergan a miles de personas que quedaron sin hogar.
Para afrontar la agudización de las condiciones invernales, Naciones Unidas y el gobierno de Islamabad comenzaron la distribución de 40.000 estufas a los desplazados por el terremoto.
Paralelamente, Naciones Unidas inició una campaña de información sobre cómo evitar y prevenir los fuegos y de entrega de extintores y recipientes con arena para frenar esa posibilidad.
Se reportó asimismo que en Batagram, donde llovió sin parar durante tres días, uno de los campamentos ha resultado inundado.
En esa zona se trabaja actualmente con las autoridades locales para mejorar el drenaje y buscar alternativas, como la de elevar la ubicación de las tiendas de campaña, indicaron las fuentes.