el Alto Comisionado António Guterres y el presidente iraquí Jalal Talibani dialogan sobre la próxima conferencia internacional organizada por ACNUR sobre el desplazamiento en Irak y los países vecinos , durante su encuentro en Bagdad.
BAGDAD, Iraq, 2 de abril (ACNUR) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres proseguirá hoy con su misión en Oriente Medio después de haber pasado el fin de semana en Bagdad, donde se ha encontrado con altas autoridades gubernamentales para discutir sobre las estrategias de fortalecimiento de la ayuda humanitaria a las millones de personas desplazadas por el conflicto en Irak.
Guterres se encuentra hoy en Bahrein, después de haber pasado el domingo en Qatar. Permanecerá en Bahrein hasta la tarde del martes, cuando viajará a Abu Dhabi. El jueves estará en Dubai. Su misión a los Estados del Golfo es el proseguimiento de una visita a Kuwait y Arabia Saudita a principios de febrero como parte del continuo esfuerzo del ACNUR para fortalecer su colaboración con el Consejo de Cooperación del Golfo, en particular, y con el mundo musulmán en general.
Antes de reanudar su misión en el Golfo, Guterres viajó a Bagdad, el viernes, donde sostuvo durante dos días coloquios con las máximas autoridades del país, entre ellos el presidente Jalal Talibani, el vicepresidente Tarik Al Hashemi, el primer ministro Nouri Al Maliki, el ministro de asuntos exteriores Hoshyar Zebari, el ministro del interior Jawad Al Bollani y el ministro para el desplazamiento y la migración Abdul Samad Rahman Sultan. Asimismo, sostuvo extensas conversaciones con Ashraf Qazi, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en Irak.
Definiendo como grave crisis humanitaria el desplazamiento de casi 4 millones de personas en Irak y en los países vecinos, el Alto Comisionado anunció que, después de haberlo consultado con las autoridades iraquíes, ACNUR fortalecerá su presencia internacional en Bagdad e intensificará sus actividades en el país.
ACNUR tiene actualmente siete oficinas en Irak, llevando a cabo programas humanitarios para refugiados de otros países así como para las decenas de miles de desplazados internos iraquíes. En el último año el desplazamiento interno debido a la creciente violencia sectaria ha empeorado considerablemente y se estima que han sido 727.000 las personas obligadas a huir de sus casas desde principios de 2006. El trabajo de la agencia para los refugiados dentro de Irak está siendo realizado principalmente por funcionarios nacionales.
En sus coloquios con los líderes iraquíes, Guterres ha resaltado el papel esencial del gobierno de Bagdad para dirigir una acción internacional dirigida a aliviar la tragedia de los desplazados internos iraquíes. Se estima que sean 1,9 millones los desplazados internos en Irak, mientras que otros 2 millones han buscado asilo en los países vecinos, especialmente en Siria (1,2 millones) y Jordania (750.000).
Conferencia internacional sobre desplazamiento en Irak
Guterres ha informado a las autoridades iraquíes con respecto a la conferencia internacional organizada por ACNUR sobre refugiados y desplazados víctimas del conflicto en Irak, que se tendrá en Ginebra el 17 y 18 de abril. Más de 190 gobiernos han sido invitados a la conferencia de nivel ministerial, que tiene como objetivo la planificación de una estrategia internacional para responder a las necesidades humanitarias de los desarraigados por el conflicto. Guterres declaró que el compromiso y el liderazgo de Irak serán fundamentales para el éxito de la conferencia y en general de la acción internacional para aliviar el sufrimiento de los refugiados y desplazados iraquíes.
“El compromiso claro del gobierno iraquí en apoyo de sus ciudadanos que viven en los países vecinos es un elemento fundamental no solamente para aliviar su sufrimiento, sino también como instrumento para fortalecer los vínculos de los refugiados iraquíes con su país, preparando el camino para su repatriación voluntaria, cuando las condiciones lo permitan”, dijo Guterres. "ACNUR está dispuesto a cooperar con el gobierno iraquí para que encontrar las formas más efectivas de colaboración”.
El impacto de los refugiados en Siria y Jordania
El alto número de refugiados iraquíes ha sometido a mucha presión a los países de la región, en particular Siria y Jordania. ACNUR está pidiendo a la comunidad internacional que comparta esta responsabilidad con los países de acogida a través de ayudas para el trabajo de la agencia así como de otras agencias humanitarias que trabajan en la región, a través de ayuda bilateral a los gobiernos y con programas de reasentamiento para los refugiados más vulnerables.
“El impacto en las infraestructuras y en la economía ha sido enorme”, declaró Guterres a Associated Press refiriéndose a Siria y Jordania. “Contamos con esta generosidad, pero también entendemos que es absolutamente crucial para la comunidad internacional soportar a estas comunidades”.
El Alto Comisionado buscó también el apoyo del gobierno para asegurar protección a más de 44.000 refugiados, entre ellos 15.000 palestinos, dentro de Irak. Los palestinos, en particular, han sido objeto de continuos actos de violencia.