Para ilustrar y complementar el material didáctico los profesores y educadores contarán con este documento en el que se refleja que aunque todos los refugiados están expuestos a peligros, los jóvenes los sufren con mayor frecuencia e intensidad.
La definición de joven, aunque varía de una cultura a otra, hace referencia a la etapa de desarrollo psicológico y social entre la niñez y la edad adulta; un período de vida que va desde la pubertad hasta que se adquieren responsabilidades familiares. Los jóvenes de edades que oscilan entre los 12 y 24 años representan alrededor de 35% de la población mundial de refugiados.
Las violaciones de los derechos humanos, los conflictos étnicos y religiosos, las guerras civiles y las crisis humanitarias, convierten demasiado a menudo a niños y adolescentes en objetivos militares o en soldados por parte de los grupos armados. Son víctimas de la explotación y los abusos sexuales, son sometidos a trabajos forzados y sufren la separación de sus familiares.
A pesar de que los jóvenes refugiados soportan grandes sufrimientos, también muestran una gran capacidad para superar sus circunstancias. Son creativos, enérgicos y son importantes agentes para realizar cambios constructivos entre los suyos y en sus comunidades.
ACNUR lleva a cabo acciones para mejorar la autoestima de los jóvenes refugiados, permitiéndoles que expresen y desarrollen sus capacidades, su creatividad, su fuerza emprendedora y su valor. La Agencia realiza también campañas de sensibilización sobre los derechos de las mujeres y las niñas, la igualdad de género y la completa participación de éstas en las actividades de la comunidad.