Entrevista con Amaia Celorrio

Ahora que te acabas de incorporar, ¿cuáles son tus primeras sensaciones?

Comienzo esta nueva etapa con muchísima ilusión por trabajar en este gran proyecto humanitario que es ACNUR y con un equipo de personas altamente cualificado y motivado.

¿En qué consiste tu trabajo?

Mi trabajo en el día a día tiene como objetivo principal dar a conocer la labor del Comité español del ACNUR a la sociedad española y atender las necesidades informativas de los medios de comunicación.

¿Cuáles son los motivos que te han llevado a trabajar en el sector de las ONG?

Desde pequeña mis padres me mostraron que somos personas muy afortunadas y que hay gente que vive en condiciones infrahumanas, y que por una mera cuestión de justicia, nuestro deber es ayudarles. He sido voluntaria en varias ONG y he trabajado también en el sector por lo que me considero muy afortunada al poder unir mis inquietudes profesionales y personales en este trabajo.

Si pudieras pedir algo, ¿qué sería?

Pediría que acaben las injusticias y las desigualdades y que todo el mundo pueda disfrutar de los mismos derechos. Suena muy fácil y básico pero en realidad es algo muy complejo y por lo que todos debemos luchar.

Y si pudieras borrar algo...

La indiferencia, uno de los grandes males de este siglo.

Cuéntanos un lugar en el que te perderías.

En algún lugar de África: Mozambique, Etiopía, Namibia… Son lugares con una naturaleza avasalladora y gente muy acogedora por lo que volvería con los ojos cerrados.

Y un libro que te llevarías allí.

Cualquiera de Isak Dinesen o de la trilogía de África de Javier Reverte.

Una frase con la que te gustaría acabar esta entrevista.

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. Eduardo Galeano.