Tiempo estimado de lectura: 2 minutos.

En ocasiones, cuando pensamos en cómo ayudar a los más pequeños que no tienen cubiertas sus necesidades básicas, se nos pasa por la cabeza apadrinar a un niño, pero esta no es la única forma de ayudar.

Hoy queremos hablarte de otras alternativas muy interesantes para aportar tu granito de arena y contribuir a mejorar la situación de cientos de niños.





Descarga la guía




Alternativas a apadrinar a un niño por las que puedes apostar

Apadrinar a un niño
Copyright: Riccardo Lennart

Apadrinar a un niño significa enviar dinero para su sustento o su educación. El apadrinamiento no es una acogida; por eso la ayuda se centra únicamente en una contribución económica que la mayoría de las veces no es individual, sino que se destina a hacer crecer una comunidad concreta. Muchas personas apuestan por apadrinar porque pueden seguir el avance de este niño y esta comunidad a través de fotografías, dibujos o cartas; sin embargo, hay otras formas igual de efectivas de garantizar un futuro para estos pequeños.

  • Dona tu tiempo: Si no tienes tantos recursos económicos para dedicar a estas causas, tal vez puedas hacerlo con tu tiempo apostando por un voluntariado. Si tienes habilidades que crees que pueden ser útiles sobre el terreno para ayudar, por ejemplo, a los refugiados, puedes informarte sobre los programas de voluntariado que hay para ti.
  • Dona dinero a una ONG: Hay muchas organizaciones que se orientan a la cooperación internacional, trabajando en comunidades para abastecer y empoderar a sus habitantes y con las que puedes colaborar como socio. Podrás hacer una aportación anual o mensual y saber en todo momento para qué servirá o a qué proyectos se va a destinar.
  • Dona de forma esporádica: Si no tienes recursos económicos suficientes para comprometerte todos los meses, puedes participar en una causa concreta a través de una aportación esporádica. Seguro que hay un montón de proyectos interesantes en los que querrás participar.

Apadrinar a un niño es una forma muy buena de contribuir al desarrollo de los más pequeños cuando están en riesgo de exclusión, pero no es la única manera. A través de diferentes asociaciones puedes hacer una aportación económica o de tiempo para colaborar en un proyecto con la cantidad que estimes necesaria o puedas afrontar.

Además, los programas de voluntariado no tienen que ser internacionales, ya que puedes ayudar a niños en riesgo de exclusión en tu propia ciudad, pero, si prefieres viajar a otro país, puede convertirse en toda una aventura que te hará crecer como persona y te permitirá ayudar a quienes lo necesitan.

De todas formas, si apadrinar a un niño te sigue pareciendo la mejor forma de ayudar, tienes a tu disposición un montón de programas diferentes en distintas zonas, comunidades y países para que elijas aquel con el que crees que puedes ayudar más. Apadrinando a un niño no solo favorecerás su crecimiento personal, sino también el de su familia y el de las personas que lo rodean; por eso es siempre una buena alternativa. ¡Elige la que más encaje contigo y ayuda desde hoy mismo a quien más lo necesita!





Descarga guía Anatomía de un campo de refugiados