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La alimentación es uno de los pilares de nuestra salud. Cuanto antes comprendamos la importancia de llevar una dieta equilibrada y sana, mejores serán nuestra salud y nuestro bienestar en el futuro.

Todas las personas somos, en buena medida, el resultado de los hábitos que adquirimos en la niñez. Es difícil olvidar las rutinas que aprendemos durante esa época, pues se convierten en hábitos para el resto de nuestra vida. Valores, costumbres, tradiciones, opiniones, puntos de vista y hasta formas de relacionarnos con nuestro entorno inciden de forma directa en las personas adultas que más tarde seremos.

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¿Por qué es importante hablar de alimentación sana a los niños?

Con la alimentación pasa un poco lo mismo. Si desde pequeños inculcamos en los niños los beneficios de una dieta sana, no solo en términos médicos sino también en lo que se refiere al medioambiente y al comercio en general, estaremos contribuyendo a que en el futuro el mundo sea más justo y equitativo.

Es bueno hablarles, por ejemplo, de la importancia de consumir alimentos que hayan sido elaborados en condiciones justas, de manera que entiendan que la idea es apoyar iniciativas de desarrollo social, igualdad y solidaridad.

También es preciso que asuman un compromiso con el cuidado del medioambiente, algo que puede empezar por un gesto tan sencillo como elegir los alimentos que llevamos a nuestra mesa. Si dichos productos han sido elaborados de manera responsable y su impacto ambiental es bajo, nos habremos sumado a la causa.

Puede que te interese este test interactivo que te permite descubrir qué alimentos deberías potenciar en la dieta para mejorar tu salud y la de los más pequeños.

Alimentación sana y equilibrada: cenas sencillas para niños

Para poner en práctica todo ello, ¿por qué no empezar con unas cuantas recetas para niños que sean sanas, equilibradas y a la vez contribuyan tanto a disminuir la injusticia y la desigualdad como a conservar el medioambiente?

 Aquí os proponemos dos recetas sanas, sencillas y elaboradas con productos de comercio justo:

  1. Macarrones de quinoa:

Ingredientes:

  •  500 gramos de macarrones de quinoa (comercio justo)
  • 50 gramos de anacardos
  • 1 manojo de albahaca
  • 100 gramos de queso parmesano
  • Aceite de oliva
  • 10 aceitunas negras
  • Pimienta negra molida (comercio justo)

Preparación:

Pica la albahaca y machácala junto con los anacardos y el queso parmesano. Añade el aceite de oliva hasta que quede una pasta verde. Luego hierve la pasta de quinoa durante 6-8 minutos como mucho, escúrrela y añádele un poco de aceite de oliva. Inmediatamente después agrégale la pasta verde que hemos hecho antes y ponle encima la pimienta y las aceitunas negras picadas en trocitos. ¡Ya está lista la cena!

 

  1. Hamburguesa de quinoa

Ingredientes

  • 1 taza de quinoa (comercio justo)
  • 1 zanahoria
  • 2 cebollas
  • Ajo
  • 2 huevos
  • Copos de avena
  • Perejil
  • Orégano
  • Pan rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación:

En una cazuela, pon a hervir la taza de quinoa. Déjala cocer unos 20 minutos. Mientras la quinoa cuece, pela la cebolla, el ajo y la zanahoria y córtalos en trocitos pequeños. Introduce estos ingredientes junto con los huevos en un vaso grande y mézclalos todos con una batidora. Añade el perejil, la sal y el orégano. Cuela la quinoa. Añade a la mezcla la quinoa y los copos de avena. Con la masa, realiza pequeñas bolitas y aplástalas para darles la forma de hamburguesa. Rebózalas en pan rallado. Por último, pon un poco de aceite de oliva en una sartén para freír las hamburguesas. Los niños pueden comerlas solas o con pan, acompañadas de lechuga, tomate y queso.

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