Tiempo estimado de lectura: 2 minutos.

Rimaz, su marido Mohammed y sus hijos pequeños echan hoy la vista atrás para recordar los duros momentos vividos durante el viaje que les llevó a un lugar seguro en Alemania. Hoy han tenido que viajar a Italia por motivos personales que te contaremos enseguida.

Allí recuerdan que el camino hacia Europa fue duro. Rimaz y sus tres hijos salieron de Yarmuk, una localidad de Damasco, con la esperanza de reunirse con Mohammed en Alemania. A medida que avanzaban por Siria, la guerra se intensificó, así que su primera parada fue Turquía y su objetivo, estar a salvo.

De allí viajaron a Grecia en un barco de contrabandistas junto a otras 40 personas. Después, recorrieron a pie los bosques de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Serbia y Hungría hasta que consiguieron coger un tren a Múnich. Superar traumas como estos no es fácil cuando has pasado semanas huyendo de la guerra, y esta familia lo sabe bien.

New Call-to-action

Si la travesía de Rimaz y sus hijos fue dura, la de Mohammed no fue mejor. Él eligió la ruta marítima hacia Egipto. “Encontré a alguien en Egipto que me dijo que podía llevarme a Italia”, recuerda. “Dijo que era un barco seguro, pero estaba mintiendo. Estuvimos 10 días en el mar con una taza de agua al día. Había un montón de personas enfermas”. Él logró superar el trayecto y seguir con su objetivo de llegar a Alemania para buscar un lugar seguro para su familia. Al llegar a las costas de Italia, cogió un tren que lo llevó a Múnich. Ahora que la familia está reunida en Alemania, todos tienen la condición de refugiados.

superar traumas

Hoy en día, toda la familia vive en un pueblo a las afueras de Múnich y los niños se han adaptado muy bien, aunque los padres tienen algunas dificultades con el idioma. Además, nos cuentan que los más pequeños no pueden olvidar Siria y siempre están pidiendo volver.

La madre de Rimaz también quiso reunirse con sus hijos y sus nietos en Europa, pero no logró sobrevivir a la penosa travesía y murió en Italia. Ahora toda la familia está de viaje en este país para honrar su tumba. Su deseo es poder traer los restos a Alemania para quedarse por fin todos juntos.

Cada día llegan cientos de refugiados a Europa procedentes de países como Siria, donde no se puede garantizar su integridad física y de donde la guerra les hace huir para buscar un lugar mejor. El camino que recorren estos desplazados es la mayoría de las veces duro y muy largo. En ocasiones, una parte de la familia decide probar suerte y los demás se quedan en Siria, aguantando como pueden, hasta que pueden reunirse de nuevo. Esto es lo que pasó con esta familia de Damasco, pero por desgracia no todos lo consiguieron.

Ahora, todos se esfuerzan por superar traumas como el trayecto en barco que casi acaba con sus vidas, las largas horas caminando y cruzando fronteras o la muerte de Muyasar, la abuela, que solo quería vivir en paz junto a su familia. Hoy pueden recordar días peores desde su nuevo hogar en Alemania, pero es muy difícil olvidar cuando has tenido que dejarlo todo atrás.



New Call-to-action