Más allá de las imágenes de los miles de refugiados que recorren Europa y otros territorios en busca de una oportunidad, la guerra y los conflictos también han inspirado diferentes representaciones artísticas. Es el caso de Nizar Ali Badr, un artista sirio que, estremecido por la situación que viven muchos de sus compatriotas, ha decidido utilizar su talento para ilustrar el éxodo de sus hermanos.

Badr está especializado en esculturas minimalistas, que realiza con piedras y materiales simples. A pesar de que la técnica sea así de sencilla, la fuerza que adquieren sus obras las convierte en un elemento mucho más complejo. Pero ¿desde dónde crees que Nizar realiza sus esculturas? La crudeza de su significado se acentúa porque nuestro protagonista recoge la piedra para sus esculturas directamente de las playas de Latakia, una población al norte de Siria. Este territorio se encuentra en una situación de calma relativa, desde donde nuestro protagonista es testigo de la huida de sus compatriotas que viven en otras localidades.

Descarga la guía '5 años de guerra en Siria: una mirada retrosprectiva al conflicto'

El significado de sus obras

Esculturas Siria guerra

Badr plasma  la realidad siria de diferentes formas en sus esculturas. En todas ellas representa situaciones que por desgracia son frecuentes entre los habitantes de este país. Familias marchando con algunos de sus enseres, otras que cruzan el mar en pequeñas embarcaciones y, sobre todo, expresiones de tristeza por los miembros de la familia que dejan atrás.

Realiza sus composiciones en horizontal, sobre una tabla que sirve como lienzo, en la que encaja piedras de diferentes tamaños y tonalidades que le sirven para mostrar la realidad de su país. Se trata de la expresión artística del horror que están viviendo miles de familias en un país asolado por un conflicto que se alarga desde 2011.

El arte de la guerra

Esculturas Siria conflicto

Badr es solo un ejemplo de los artistas que toman el conflicto como parte de sus obras. La fuerza de sus esculturas es tan grande porque él sigue viviendo en este país, al contrario que otros que tuvieron que escapar. Es el caso de Fadi al Hamami, un dibujante que tuvo que escapar de las fronteras tras el estallido de la guerra. En declaraciones a la Agencia EFE, Hamami habla así de sus obras: “Ahora hablo de la parte psicológica relacionada con la violencia; trato de comprender la dualidad que existe en el interior del hombre. Durante la guerra un monstruo sale de él y en mi trabajo hablo de la relación del hombre con ese animal. Es una especie de terapia”.

Las primeras obras de este artista, que acababa de terminar sus estudios de Bellas Artes cuando estalló la guerra, se tiñen de preocupación por lo que está sucediendo en su país de origen. Ahora expone sus obras en la “Exposición de arte sirio”, organizada por ACNUR y que pretende ilustrar la visión de algunos artistas sobre la realidad del país, pero también mostrar el impacto que tiene en la vida de los sirios y de los libaneses, que actualmente conviven con miles de refugiados que llegaron a sus fronteras escapando del conflicto.

La guerra de Siria provoca el exilio de miles de personas, y para sus habitantes una forma de expresar esta realidad es a través del arte. Es el caso de Nizar, un hombre sirio que vive en un pueblo al norte del país y que, como afición, crea esculturas que ilustran el horror de sus compatriotas y que nos sirven para ser un poco más conscientes de la realidad de los refugiados.



Descarga guía crisis humanitaria 2015

Puede que además te interesen las guías sobre: