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© UNHCR/Jared J.Kohler

Nada mejor que los libros para transmitir valores a los niños. Las historias de ficción son un recurso perfecto para reflejar principios como la solidaridad, la tolerancia, la paz, el diálogo, el respeto y el bien común.

Estos valores son en realidad conceptos abstractos que los niños (y el grueso de los lectores) no visualizan a primera vista. Por ello, es necesario materializarlos en hechos, acciones y situaciones concretas que permitan comprender su importancia.

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‘Yo soy Adila’, la educación como arma transformadora

Las autoras italianas Fulvia Degl’Innocenti y Anna Forlati han elaborado un cuento ilustrado para niños basado en la vida de la activista pakistaní Malala Yousafzai, quien en el año 2014 recibió el Premio Nobel de la Paz por su defensa de la educación infantil, los derechos de las mujeres y la dignidad de las personas.

Yo soy Adila, presentado en formato de álbum ilustrado, retrata la vida de Adila, una pequeña paquistaní que adora el colegio al que asiste todos los días y sueña con llegar a ser maestra o médico en un futuro no muy lejano.

A Adila la mueve el deseo de ayudar a la gente de su entorno. Sin embargo, una vez que aprende a leer y escribir correctamente, teme que sus padres le impidan seguir con sus estudios, pues es lo que suele ocurrir con las niñas de su edad en aquella zona de Pakistán, reduciendo sus opciones de supervivencia y desarrollo personal.

Para evitar que ello suceda, Adila habla con su maestra y le transmite todas sus dudas. La maestra no solo la escucha, sino que además decide ir personalmente a la casa de la pequeña para hablar con sus padres.

Sin embargo, para sorpresa de la propia Adila, cuando la maestra se entrevista con sus padres no hace ninguna referencia a las dudas de la niña. Por el contrario, se limita a contarles la historia de Malala Yousafzai, la activista paquistaní cuya defensa de la educación infantil y los derechos de las mujeres la llevó a convertirse en una de las cien personas más influyentes del mundo.

¿Por qué leer ‘Yo soy Adila’?

Además de ser un excelente recurso para que los niños conozcan la historia de Malala, el libro ilustrado ‘Yo soy Adila’ permite acercarles a valores y principios de una forma sencilla y llamativa, a través de atractivas ilustraciones.

Por ejemplo, el álbum insiste en la igualdad de derechos sin distinción de raza, sexo, origen, nacionalidad o religión.

También subraya la importancia de forjar nuestra identidad desde que somos niños y luchar por nuestras aspiraciones y sueños al margen de los obstáculos, inconvenientes y circunstancias con los que nos topemos en el camino.

La historia de Adila (y de Malala) es en el fondo un canto a la independencia, la libertad y a la necesidad de fortalecer el acceso a la educación de todos los niños, especialmente la de aquellas niñas cuyo futuro se decide a una edad muy temprana, sin darles la posibilidad de elegir por ellas mismas.

En contextos de crisis humanitarias, por ejemplo, la educación es la única arma con la que cuentan cientos de miles de niños refugiados en los campos, pues no solo los ayuda a retornar a la niñez, sino que los dota de mayores herramientas para su supervivencia.

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