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Cinco años después del inicio de la guerra en Siria, los recursos destinados a atender a los refugiados de aquel país siguen siendo insuficientes.

Aunque cada vez se suman más apoyos, la atención básica sigue siendo escasa para los 4 millones de refugiadosque se han visto obligados a abandonar su lugar de residencia en busca de zonas más seguras.

No solo está en riesgo la atención de quienes han llegado recientemente a los países limítrofes o a las costas europeas. También lo está la seguridad de los que ya suman varios años esperando una mejora de la seguridad en Siria.

Estudios realizados sobre el terreno señalan que, por ejemplo en Jordania —uno de los países limítrofes con Siria—más de medio millón de refugiados dependen, para su supervivencia, de la atención alimentaria prestada por los equipos de acogida.

De las 40.000 familias sirias que han llegado a este país desde 2011, dos tercios viven en hogares precarios, sin recursos básicos y bajo el umbral de la pobreza. Entre los niños, al menos la mitad no asiste al colegio.




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Alternativas de cómo ayudar al pueblo sirio

No todas las personas tienen el tiempo ni la disposición para trasladarse al sitio donde se encuentran instalados los campos de refugiados. Sin embargo, eso no quiere decir que no puedan sumar esfuerzos para la atención y la acogida de estas personas.

Las nuevas tecnologías han contribuido a la aparición de nuevos mecanismos para la asistencia de los refugiados sirios, aunque las vías tradicionales siguen desempeñando un papel fundamental. ¿Cuáles son los principales mecanismos de ayuda?

1) Campañas en redes sociales:

Las plataformas digitales permiten sumarse a eventos, manifestaciones, campañas y otras iniciativas en las que se reafirma el compromiso con la atención de los refugiados. Si se trata de tomar una postura sobre alguna cuestión, los usuarios pueden acceder a peticiones firmadas para promover acciones que favorezcan la acogida y la asistencia básica de estas personas, así como la apertura de fronteras para los que huyen de la guerra.  En España, por ejemplo, una de las campañas que ha congregado a miles de internautas es la petición de firmas para ser presentadas a la Asamblea General de la ONU y poder pedir a los gobiernos que garanticen un lugar seguro donde vivir a todas las familias refugiadas y el acceso a la educación para todos los niños refugiados, así como garantizar a todos los refugiados el acceso al trabajo y a la formación de modo que puedan contribuir positivamente a sus comunidades.

2) Donaciones de dinero:

Por supuesto, la atención de los refugiados sirios sería imposible sin las contribuciones de socios y donantes. En la actualidad, existen muchas organizaciones que gestionan tales recursos para cubrir necesidades como el transporte de mercancías, el tratamiento médico y sanitario, la alimentación, la provisión de agua y hasta las tiendas de campaña para proteger a las familias de la intemperie. Las personas que hacen efectiva su ayuda a través de esta vía contribuyen mensualmente o de forma puntual con organizaciones no gubernamentales y organismos como ACNUR.

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3) Voluntariado:

Para quienes estén dispuestos a colaborar en tareas administrativas, logísticas u otras asociadas a la atención a los refugiados, las organizaciones han abierto las puertas de sus sedes. Aunque lo ideal es ejercer el voluntariado en el terreno, también se puede echar una mano en trabajos de traducción, comunicación, promoción de eventos, asesoramiento legal, atención sanitaria y psicológica, cuidado de niños o atención a la mujer, entre muchos otros. Estos servicios intermedios suelen ser la base para poder llevar a cabo la atención en las zonas de intervención.

4) Donación de ropa y alimentos:

Las empresas textiles, las tiendas de ropa y diversos organismos continúan promoviendo campañas para reciclar prendas que merezcan una segunda oportunidad. El objetivo es hacerlas llegar a las personas refugiadas que se encuentran en los centros de atención, sobre todo en los meses más fríos del año. Para atender las necesidades de los niños, que son los que más sufren las consecuencias de esta emergencia migratoria, existen bancos especializados en la recogida de pañales, productos de aseo, útiles escolares y hasta juguetes. Del mismo modo, algunos supermercados envían productos de alimentación básica a las familias que viven en los campos de refugiados. Todas estas iniciativas están abiertas a cualquier aportación de los clientes y los consumidores.





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