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07 Enero 2015

El poder de 1€ en un campo de refugiados africano

Chad, Sudán del Sur o República Centroafricana, son algunos de los países en los que los refugiados han visto sus raciones de alimentos diarias reducidas en un 50%. Con solo un euro al día un niño con desnutrición aguda puede recibir el alimento terapéutico que precisa.

2,4 millones de refugiados alojados en 200 asentamientos en 22 países africanos dependen de ayuda alimentaria. Durante 2013 y 2014 un tercio de estos refugiados ha visto reducidas sus raciones de alimentos entre un 5 y un 60%. “El incremento de las emergencias y conflictos en el mundo ha provocado la reducción de la financiación para las operaciones humanitarias, haciendo que los refugiados más vulnerables, y en situaciones críticas, caigan en el olvido”, ha afirmado el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres. “Es inaceptable que en el mundo actual de la abundancia, los refugiados sufran hambre crónica”.

800.000 refugiados africanos se encuentran en situación de inseguridad alimentaria

450.000 refugiados en campos y asentamientos de la República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur están viendo sus raciones diarias de alimentos reducidas en al menos 50%. En el caso concreto de Chad la reducción es de hasta el 60%. Otros 338.000 refugiados en Liberia, Burkina Faso, Mozambique, Ghana, Mauritania y Uganda han visto sus raciones reducidas entre un 5 y un 43%. Además, desde 2013 se han producido una serie de reducciones en las raciones con carácter temporal en campos de refugiados de varios países como Uganda, Kenia, Etiopía, la República del Congo, la República Democrática del Congo o Camerún. En ocasiones, estas reducciones han sido provocadas también por los problemas de inseguridad que afectan a la distribución de la ayuda humanitaria.

Chad, Sudán del Sur y República Centroafricana, los países más afectados

Unos 300.000 refugiados en Chad, en su mayoría de la región de Darfur, en el este de Sudán, y del sur de la República Centroafricana, son algunos de los más afectados por las restricciones de alimentos. Las distribuciones de comida se han reducido hasta en un 60%, lo que ha dejado a los refugiados con raciones de apenas 850 calorías al día. En el sur de Chad algunos agricultores han podido cultivar productos en pequeñas parcelas cedidas por el gobierno. En el árido este, en cambio, esta no es una opción para muchos refugiados, ni es una solución viable para los que están llegando. Cada día siguen llegando al sur de Chad refugiados desesperados y hambrientos desde la República Centroafricana, azotada por el conflicto. A su llegada descubren que el hambre no se queda en la frontera. 

En Sudán del Sur, la inseguridad alimentaria, comenzó en diciembre de 2013 y ya son miles de personas las que la padecen, entre ellos, cerca de 126.000 refugiados sudaneses que se encuentran en Mabban. Desde hace 3 meses estas personas no reciben la cantidad necesaria de alimentos y esto afecta a su salud. Los retos logísticos de transportar alimentos y suministros humanitarios en un entorno muy inestable dificultan también la entrega de alimentos, y el Programa Mundial de la Alimentación (PMA), con el que colabora ACNUR para repartir alimentos en los campos de refugiados, está utilizando diferentes vías para garantizar el suministro. ACNUR y otras agencias están estudiando que sean los propios refugiados los que cultiven sus alimentos, a la vez que se buscan terrenos en los que se pueda cosechar. 

Entre los recién llegados de la República Centroafricana a Camerún, muchos refugiados padecen malnutrición y se encuentran enfermos tras haber permanecido escondidos en el bosque durante semanas antes de cruzar la frontera. ACNUR está trabajando sin descanso para ayudarles. Más de 85.000 refugiados centroafricanos han llegado a Camerún en el último año y se encuentran en 300 localidades, haciendo más difícil el trabajo de las agencias humanitarias. En Gbiti, la zona más afectada, la tasa de malnutrición severa entre los niños refugiados que acaban de llegar es de cerca del 40% (muy por encima del estándar en emergencias).

Con el objetivo de reducir las tasas malnutrición y muerte, ACNUR trabaja con otras organizaciones humanitarias, facilitando alimentos terapéuticos y enriquecidos a los refugiados que padecen malnutrición, y también distribuyendo alimentos, vacunando a los niños y suministrando agua potable, saneamiento y refugio, pues 205.000 niños padecen desnutrición aguda en dichos campos de refugiados africanos. 

Por todo ello, estos últimos días del año, desde el Comité español de ACNUR se quiere lanzar una llamada de atención sobre esta emergencia e informar sobre la situación de inseguridad alimentaria en la que viven 800.000 refugiados en África. Cualquier persona que quiera colaborar o recibir más información sobre la emergencia puede hacerlo a través de www.hambreafrica.org o en el tfno.: 902 218 218. 

¡Con un solo euro al día ACNUR puede financiar el alimento terapéutico diario que necesita un niño con desnutrición!

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