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02 Noviembre 2012

Se necesita comida y refugio urgente según aumenta el desplazamiento en el oeste de Myanmar

En el estado de Rakhine, en el oeste de Myanmar, según el Gobierno más de 35.000 personas han sido desplazadas por la actual violencia entre comunidades. El personal de ACNUR ha visitado las aldeas afectadas y ha descubierto que hay grupos de personas desplazadas que necesitan urgentemente alimentos y refugio.

Las autoridades de Myanmar han autorizado a los equipos humanitarios a evaluar la situación y las necesidades en las zonas afectadas por los disturbios que comenzaron hace casi dos semanas. Durante los últimos dos días, el personal de ACNUR ha llevado a cabo visitas interagenciales a varios pueblos en los municipios de Myebon, Mrauk U y Minbya, situados en este y noreste de Sittwe, la capital del estado de Rakhine.

 La policía y el ejército estaban presentes en todas las localidades visitadas por ACNUR. Nuestro personal ha conversado con las personas desplazadas, quienes han compartido su temor de ser objeto de nuevos ataques en el momento en que las tropas se marchen. El personal médico de los equipos de evaluación pudo atender a muchos de los heridos, entre los que había personas que sufrían quemaduras, lesiones por arma de fuego y flechas. Había también varias mujeres que acababan de dar a luz - 14 en dos pueblos – y que aseguraban que la violencia les había provocado un adelanto del parto. Estas mujeres también contaban que tenían problemas con la lactancia. Algunas familias contaban que sus hijos se habían quedado atrás durante la huida. De los niños que habían logrado llegar a un lugar seguro, muchos estaban desnutridos.

 La mayoría de las personas desplazadas con las que se reunió el personal de ACNUR contaban que necesitaban comida y material de refugio. Las agencias humanitarias, incluida la Agencia de la ONU para los Refugiados, han enviado alimentos y lonas plásticas, pero todavía quedan muchas necesidades por cubrir.

 Un pueblo, Pauk Taw Nagara, es ahora el hogar de más de 1.500 personas que huyeron de una localidad vecina. Las personas desplazadas están viviendo en una escuela y reciben ayuda de la comunidad local. Estas personas cuentan que tienen pocos utensilios de cocina y que las familias tienen que hacer turnos para cocinar. Muchos de estos desplazados no pueden tomar su primera comida del día hasta bien entrada la tarde.

 Varios miles de personas han buscado refugio en los campamentos para personas desplazadas situados cerca de Sittwe. Preocupadas por el hacinamiento en los campamentos, las autoridades están trabajando para encontrar otras áreas en las que poder acoger a esta nueva oleada de desplazados. El miércoles trasladaron a un grupo de 680 personas que habían llegado a Sittwe hacia el este, a Sin Maw Tet. El traslado se llevó a cabo en 15 barcos y este grupo de desplazados se unió a unas 3.700 personas que ya habían encontrado refugio en Sin Maw Tet. ACNUR ha recibido autorización del gobierno para evaluar las necesidades de estos desplazados.

 En el marco de la respuesta interagencial a la situación en el estado de Rakhine, ACNUR está enviando más lonas plásticas, mosquiteras y mantas a las zonas de desplazamiento como Myebon, Taw Kyauk, Rathedaung y Taw Pauk. Toda la asistencia humanitaria asistencia se está prestando de forma imparcial, sin tener en cuenta origen o etnia.

 La última oleada de disturbios ha elevado a 110.000 el número total de personas desplazadas por la violencia entre comunidades en el estado de Rakhine desde junio de este año. ACNUR se ha unido a la comunidad internacional para pedir un retorno inmediato a la calma entre las comunidades.

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