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17 Febrero 2014

Terrible situación en la Ciudad Vieja de Homs

En una de las operaciones humanitarias más difíciles en el marco del conflicto sirio, las agencias de la ONU y las organizaciones socias continúan distribuyendo alimentos y medicinas en la sitiada Ciudad Vieja de Homs y evacuando a los residentes que han optado por marcharse.

Asimismo prosiguen las conversaciones para lograr una tercera ampliación de la "tregua humanitaria" en el contexto de la conferencia de paz de Ginebra. El viernes, las agencias de la ONU y la Media Luna Roja Árabe Siria habían entregado alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de una población de 2.500 personas durante un mes y habían evacuado a 1.366 personas de la Ciudad Vieja.

Valerie Amos, responsable de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), elogió la operación ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sin embargo, también instó a que se realizara un mayor esfuerzo para permitir el acceso a cerca de 250.000 personas que se encuentran en otras ciudades sitiadas y a tres millones de personas en comunidades de difícil acceso en toda Siria. "Todas las partes están incumpliendo su responsabilidad de proteger a los civiles", indicó.

La operación en Homs es la primera de este tipo en el conflicto sirio. La población de la Ciudad Vieja, que cuenta con 4.000 habitantes, lleva sitiada desde hace más de 18 meses y vive entre edificios derruidos y escombros. Según los trabajadores humanitarios de las Naciones Unidas, hay signos de malnutrición severa entre los evacuados.

Los supervivientes hablan de condiciones de hambruna. "La situación en el interior de la Ciudad Vieja era muy difícil y desesperada", dijo un anciano con el pelo largo y barba cana. Parecía exhausto después de la terrible experiencia. "Hemos estado comiendo los desechos del trigo, los restos que hace tiempo hubiéramos tirado y todas las plantas que crecen de manera natural, además de cualquier cosa que pudiéramos cultivar… los restos de cualquier cosa que podíamos recoger, todo aquello que nos permitiera mantenernos con vida".

"Es difícil describir las carencias", declaró. "Ya no teníamos fuerzas para hacer nada. No llegábamos a proporcionarle a nuestro cuerpo ni el 10% de lo que necesita para funcionar correctamente. Nos faltaba de todo: proteínas, azúcares. Sólo comíamos plantas; se trataba prácticamente de sobrevivir como fuera".

Un trabajador de ACNUR en Homs explicaba que el estado de algunos de los evacuados era inimaginable. Un hombre que había sido evacuado le dijo a un trabajador humanitario: "Entre morir aquí o allí …prefiero morir aquí".

"Hemos logrado sacar a estas personas del infierno", indicó un trabajador de ACNUR acerca de la operación conjunta llevada a cabo por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con organizaciones y agencias de la ONU, incluido el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la OCHA y con la Media Luna Roja Árabe Siria.

Para evitar que los camiones quedaran inmovilizados por el fuego hostil durante su trayecto por la Ciudad Vieja, el PMA entregó alimentos en grandes remolques durante la semana. Un convoy que transportaba ayuda hacia el interior de la ciudad durante pasado fin de semana fue objetivo de disparos y varios camiones resultaron dañados o destruidos.

Las personas evacuadas han sido trasladadas a un centro de acogida establecido en una escuela abandonada donde reciben paquetes de alimentos y una ayuda económica en efectivo por valor de 135 dólares. Según los términos del acuerdo inicial del alto el fuego, las mujeres, los niños y los hombres de más de 55 años han sido autorizados a salir de la Ciudad Vieja.

En los últimos días, muchos de los hombres menores de 55 años también han huido. El viernes por la mañana (14 de febrero), había 381 personas en las instalaciones de esta escuela abandonada, donde fueron interrogados por funcionarios del gobierno sirio. En total, unos 170 de ellos han salido de esta escuela después del interrogatorio. El personal de ACNUR encargado de protección está recopilando datos biográficos básicos y el destino previsto de estos hombres y jóvenes, y hace un llamamiento al gobierno para que salvaguarde sus derechos.

"Estamos muy preocupados por la suerte de estos hombres y jóvenes una vez que abandonan las instalaciones de la escuela", declaró Melissa Fleming, portavoz de ACNUR en Ginebra. "Reiteramos sistemáticamente nuestra petición al gobierno para que respete el derecho internacional humanitario y la legislación internacional en materia de derechos humanos". ACNUR pidió también que se permita el movimiento seguro de los civiles y acceso de los humanitarios a todas las zonas sitiadas de Siria.

Asimismo prosiguen las conversaciones para lograr una tercera ampliación de la "tregua humanitaria" en el contexto de la conferencia de paz de Ginebra. El viernes, las agencias de la ONU y la Media Luna Roja Árabe Siria habían entregado alimentos suficientes para satisfacer las necesidades de una población de 2.500 personas durante un mes y habían evacuado a 1.366 personas de la Ciudad Vieja.

Valerie Amos, responsable de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), elogió la operación ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sin embargo, también instó a que se realizara un mayor esfuerzo para permitir el acceso a cerca de 250.000 personas que se encuentran en otras ciudades sitiadas y a tres millones de personas en comunidades de difícil acceso en toda Siria. "Todas las partes están incumpliendo su responsabilidad de proteger a los civiles", indicó.

La operación en Homs es la primera de este tipo en el conflicto sirio. La población de la Ciudad Vieja, que cuenta con 4.000 habitantes, lleva sitiada desde hace más de 18 meses y vive entre edificios derruidos y escombros. Según los trabajadores humanitarios de las Naciones Unidas, hay signos de malnutrición severa entre los evacuados.

Los supervivientes hablan de condiciones de hambruna. "La situación en el interior de la Ciudad Vieja era muy difícil y desesperada", dijo un anciano con el pelo largo y barba cana. Parecía exhausto después de la terrible experiencia. "Hemos estado comiendo los desechos del trigo, los restos que hace tiempo hubiéramos tirado y todas las plantas que crecen de manera natural, además de cualquier cosa que pudiéramos cultivar… los restos de cualquier cosa que podíamos recoger, todo aquello que nos permitiera mantenernos con vida".

"Es difícil describir las carencias", declaró. "Ya no teníamos fuerzas para hacer nada. No llegábamos a proporcionarle a nuestro cuerpo ni el 10% de lo que necesita para funcionar correctamente. Nos faltaba de todo: proteínas, azúcares. Sólo comíamos plantas; se trataba prácticamente de sobrevivir como fuera".

Un trabajador de ACNUR en Homs explicaba que el estado de algunos de los evacuados era inimaginable. Un hombre que había sido evacuado le dijo a un trabajador humanitario: "Entre morir aquí o allí …prefiero morir aquí".

"Hemos logrado sacar a estas personas del infierno", indicó un trabajador de ACNUR acerca de la operación conjunta llevada a cabo por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con organizaciones y agencias de la ONU, incluido el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la OCHA y con la Media Luna Roja Árabe Siria.

Para evitar que los camiones quedaran inmovilizados por el fuego hostil durante su trayecto por la Ciudad Vieja, el PMA entregó alimentos en grandes remolques durante la semana. Un convoy que transportaba ayuda hacia el interior de la ciudad durante pasado fin de semana fue objetivo de disparos y varios camiones resultaron dañados o destruidos.

Las personas evacuadas han sido trasladadas a un centro de acogida establecido en una escuela abandonada donde reciben paquetes de alimentos y una ayuda económica en efectivo por valor de 135 dólares. Según los términos del acuerdo inicial del alto el fuego, las mujeres, los niños y los hombres de más de 55 años han sido autorizados a salir de la Ciudad Vieja.

En los últimos días, muchos de los hombres menores de 55 años también han huido. El viernes por la mañana (14 de febrero), había 381 personas en las instalaciones de esta escuela abandonada, donde fueron interrogados por funcionarios del gobierno sirio. En total, unos 170 de ellos han salido de esta escuela después del interrogatorio. El personal de ACNUR encargado de protección está recopilando datos biográficos básicos y el destino previsto de estos hombres y jóvenes, y hace un llamamiento al gobierno para que salvaguarde sus derechos.

"Estamos muy preocupados por la suerte de estos hombres y jóvenes una vez que abandonan las instalaciones de la escuela", declaró Melissa Fleming, portavoz de ACNUR en Ginebra. "Reiteramos sistemáticamente nuestra petición al gobierno para que respete el derecho internacional humanitario y la legislación internacional en materia de derechos humanos". ACNUR pidió también que se permita el movimiento seguro de los civiles y acceso de los humanitarios a todas las zonas sitiadas de Siria.

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